27 enero, 2015

Experimentos

Una de las cosas buenas que tiene que en Internet haya tantas herramientas fáciles de usar y gratuitas es que se pueden hacer experimentos y pruebas sin tener que invertir más recursos que el tiempo que uno le quiera dedicar.

Esta semana estoy de experimentos.

Quiero averiguar la capacidad que un sitio pequeño, sin inversión en grandes herramientas ni grandes (ni pequeños) presupuestos de SEO, AdWords, etc. puede tener para generar contactos comerciales relevantes.

Así que he optado por crear un sitio en Weebly, para presentar los seguros con los que estoy trabajando. Poco más de 15 minutos de configuración, un poco de retoque del código (lo poco que permite Weebly), un poco de Webmaster Tools, y a ver qué resultados tenemos a medida que vaya tocando cosas.

¿Que en lugar de Weebly podría haber usado otras? Claro, y para este blog también. Evidentemente no es una solución definitiva, es simplemente una forma de ver si mis intuiciones sobre cómo presentar seguros de viaje y seguros de gastos médicos son acertadas o no lo son.

08 enero, 2015

Datos e interpretaciones

Decía un buen amigo hace muchos años que "un conjunto de datos, convenientemente torturado, es capaz de confesar cualquier realidad que uno se proponga".

Aunque hay veces en las que no hace falta darle muchas vueltas a los números, basta con usar el sentido común.

Hoy, la cuenta en Twitter de Marca España ha publicado un tuit sacando pecho:


Y así, a vuelapluma, si de acuerdo al Ranking Académico de las Universidades del Mundo, las españolas no es que sean las universidades más destacadas académicamente de Europa (Reino Unido cuenta con 17 mejor calificadas que la primera española, Alemania y Francia con 7, Suecia con 4...) ¿seguro que los estudiantes europeos vienen por la calidad de la oferta académica?

A ver si va a resultar que vienen por otras cosas... No sé, yo antes de sacar pecho investigaría un poco.

19 diciembre, 2014

La conversación está en un pozo

Cavando en el pozo


Gracias a un comentario de Amalio en Facebook me acuerdo de una entrada antigua sobre la dispersión de la conversación. Y si en 2009 surgían preguntas sobre el tema, hoy no sé si tenemos respuestas, pero sí tengo la certeza de que hemos estado cavando desde dentro del pozo, y ahora no podemos salir.

Antes solo teníamos los blogs. Llegábamos a ellos de forma periódica a ver qué habían dicho los autores. Y comentábamos allí o, si era una respuesta muy elaborada, en nuestro propio blog con enlaces a la fuente. Incluso los más sofisticados lo agregaban en el propio blog mediante Trackback de forma que todo quedaba en casa.

Luego llegó Bloglines y nos permitió a los lectores agregarlo mediante RSS, y acceder a las novedades tan pronto se publicaban. Seguíamos comentando en el origen (los comentarios que se mandan por correo electrónico nunca los hemos tenido en cuenta porque no eran públicos).

Con la llegada de Google Reader (DEP) o de Friendfeed (también DEP aunque siga activo) y de algunos más, los comentarios empezaron a salir del origen, aunque por decisión del lector, no del autor. En este momento ya nos empezábamos a quejar de que la conversación se empezaba a dispersar. No sabíamos dónde nos estábamos metiendo.

Luego llegó la explosión social, y los propios autores fueron (fuimos) los que decidieron enlazar sus publicaciones en la gran variedad de entornos sociales que tenían a su disposición: Twitter, Facebook, LinkedIn, Google+ (por citar los más conocidos de entre los que siguen activos).

Y claro, se dispersó la conversación. Y los propios autores tenemos nuestra parte de culpa. Hemos cavado el pozo tratando de dar visibilidad a lo que publicamos enlazando a diestro y siniestro y ahora nos quejamos de que la conversación está allí donde la hemos llevado: dentro del pozo que nosotros animosamente hemos cavado.

Y luego, además, los lectores, como antes, siguen llevando el contenido donde quieren con muchas más herramientas a su disposición.

La tormenta perfecta.

Entre +1's, RT's, Me Gustas, Favoritos, comentarios... es imposible poder hacer un seguimiento de la conversación que se genera a través de algo que publicamos.

Lo que no tengo claro es que esto sea esencialmente malo. Hay más conversación, eso es indudable. El contenido llega a más personas y más personas comentan de una forma o de otra. Tal vez si todos los comentarios o valoraciones estuvieran en un solo sitio no se producirían tantos y por tanto la conversación sería más pobre.

¿Que esto hace que el autor se lo pierda? Bueno, eso es parte de la esencia de esta sociedad colaborativa que nos ha tocado vivir: si ponemos algo a disposición de la "comunidad" sale de nuestras manos y, por tanto, de nuestro control.

Y esto hablando de blogs, que si nos ponemos a hablar de fotografía desde los orígenes de Flickr hasta ahora...

PD:
Si has llegado hasta aquí sin tener que ir a Wikipedia a ver qué es Bloglines, Friendfeed, RSS, ... es que has pasado por este proceso :-)



Imagen: en:User:Olesachem at The Manhattan Well Diggers at en.wikipedia [CC BY-SA 3.0 or GFDL], from Wikimedia Commons


11 diciembre, 2014

Felices tiempos del papel.

Sí, llegan esas fechas en las que llega alguien en el departamento de marketing (o de comunicación, o de atención a clientes o de vaya usted a saber qué) de esas empresas que tienen tu dirección de correo electrónico por razones legítimas o no, porque fuiste cliente, o lo eres, o pediste información, o compraron una base de datos o... y que no usan esa dirección de correo electrónico en todo el año, llega alguien, digo, y dice eso de "¿y este año no vamos a mandar felicitación de Navidad por email?".

Y ahí están sacando de algún archivo escondido, con última fecha de acceso de diciembre del año pasado, direcciones de correo de gente que no saben quién es a las que remitir una felicitación (por llamarle algo) con un mensaje genérico, o filosófico, o supuestamente gracioso y "viral".

Nadie comprobará cuántos de esos mensajes se abren, nadie comprobará cuántas direcciones rechazan el mensaje, nadie hará un mínimo seguimiento del envío.

Y así hasta el año que viene.

Felices tiempos del papel, en que estas cosas no pasaban.


03 diciembre, 2014

Personas hablando con personas.



El maestro Juan Luis cuenta el caso de éxito de KLM, y yo cuando lo leo veo con claridad lo que Juan Luis nos está diciendo: personas hablando con personas.

Al final va a resultar que todo esto va "solo" de comunicarse.

Gracias Juan Luis por dejar en evidencia una vez más que ahora tenemos más canales para comunicarnos con nuestros clientes, y gracias KLM por verlo.

La verdad es que no parece que esto vaya a ir a menos en el futuro.

Y todavía habrá quien no lo vea, y siga pensando que aquí no nay negocio.

Habrá negocio en todas las oportunidades que tengamos para tener contacto con clientes actuales o potenciales. Pero contacto de verdad, del que aporta valor, del que hace tomar decisiones de compra, del que soluciona problemas. ¿Que esto requiere de inversión en medios y en capacitación de las personas? ¡Bienvenido al mundo real!

Muchas empresas nos dicen eso de "te quiero, pero solo como amigo", otras como KLM parece que te quieren como algo más.