19 diciembre, 2014

La conversación está en un pozo

Cavando en el pozo


Gracias a un comentario de Amalio en Facebook me acuerdo de una entrada antigua sobre la dispersión de la conversación. Y si en 2009 surgían preguntas sobre el tema, hoy no sé si tenemos respuestas, pero sí tengo la certeza de que hemos estado cavando desde dentro del pozo, y ahora no podemos salir.

Antes solo teníamos los blogs. Llegábamos a ellos de forma periódica a ver qué habían dicho los autores. Y comentábamos allí o, si era una respuesta muy elaborada, en nuestro propio blog con enlaces a la fuente. Incluso los más sofisticados lo agregaban en el propio blog mediante Trackback de forma que todo quedaba en casa.

Luego llegó Bloglines y nos permitió a los lectores agregarlo mediante RSS, y acceder a las novedades tan pronto se publicaban. Seguíamos comentando en el origen (los comentarios que se mandan por correo electrónico nunca los hemos tenido en cuenta porque no eran públicos).

Con la llegada de Google Reader (DEP) o de Friendfeed (también DEP aunque siga activo) y de algunos más, los comentarios empezaron a salir del origen, aunque por decisión del lector, no del autor. En este momento ya nos empezábamos a quejar de que la conversación se empezaba a dispersar. No sabíamos dónde nos estábamos metiendo.

Luego llegó la explosión social, y los propios autores fueron (fuimos) los que decidieron enlazar sus publicaciones en la gran variedad de entornos sociales que tenían a su disposición: Twitter, Facebook, LinkedIn, Google+ (por citar los más conocidos de entre los que siguen activos).

Y claro, se dispersó la conversación. Y los propios autores tenemos nuestra parte de culpa. Hemos cavado el pozo tratando de dar visibilidad a lo que publicamos enlazando a diestro y siniestro y ahora nos quejamos de que la conversación está allí donde la hemos llevado: dentro del pozo que nosotros animosamente hemos cavado.

Y luego, además, los lectores, como antes, siguen llevando el contenido donde quieren con muchas más herramientas a su disposición.

La tormenta perfecta.

Entre +1's, RT's, Me Gustas, Favoritos, comentarios... es imposible poder hacer un seguimiento de la conversación que se genera a través de algo que publicamos.

Lo que no tengo claro es que esto sea esencialmente malo. Hay más conversación, eso es indudable. El contenido llega a más personas y más personas comentan de una forma o de otra. Tal vez si todos los comentarios o valoraciones estuvieran en un solo sitio no se producirían tantos y por tanto la conversación sería más pobre.

¿Que esto hace que el autor se lo pierda? Bueno, eso es parte de la esencia de esta sociedad colaborativa que nos ha tocado vivir: si ponemos algo a disposición de la "comunidad" sale de nuestras manos y, por tanto, de nuestro control.

Y esto hablando de blogs, que si nos ponemos a hablar de fotografía desde los orígenes de Flickr hasta ahora...

PD:
Si has llegado hasta aquí sin tener que ir a Wikipedia a ver qué es Bloglines, Friendfeed, RSS, ... es que has pasado por este proceso :-)



Imagen: en:User:Olesachem at The Manhattan Well Diggers at en.wikipedia [CC BY-SA 3.0 or GFDL], from Wikimedia Commons


11 diciembre, 2014

Felices tiempos del papel.

Sí, llegan esas fechas en las que llega alguien en el departamento de marketing (o de comunicación, o de atención a clientes o de vaya usted a saber qué) de esas empresas que tienen tu dirección de correo electrónico por razones legítimas o no, porque fuiste cliente, o lo eres, o pediste información, o compraron una base de datos o... y que no usan esa dirección de correo electrónico en todo el año, llega alguien, digo, y dice eso de "¿y este año no vamos a mandar felicitación de Navidad por email?".

Y ahí están sacando de algún archivo escondido, con última fecha de acceso de diciembre del año pasado, direcciones de correo de gente que no saben quién es a las que remitir una felicitación (por llamarle algo) con un mensaje genérico, o filosófico, o supuestamente gracioso y "viral".

Nadie comprobará cuántos de esos mensajes se abren, nadie comprobará cuántas direcciones rechazan el mensaje, nadie hará un mínimo seguimiento del envío.

Y así hasta el año que viene.

Felices tiempos del papel, en que estas cosas no pasaban.


03 diciembre, 2014

Personas hablando con personas.



El maestro Juan Luis cuenta el caso de éxito de KLM, y yo cuando lo leo veo con claridad lo que Juan Luis nos está diciendo: personas hablando con personas.

Al final va a resultar que todo esto va "solo" de comunicarse.

Gracias Juan Luis por dejar en evidencia una vez más que ahora tenemos más canales para comunicarnos con nuestros clientes, y gracias KLM por verlo.

La verdad es que no parece que esto vaya a ir a menos en el futuro.

Y todavía habrá quien no lo vea, y siga pensando que aquí no nay negocio.

Habrá negocio en todas las oportunidades que tengamos para tener contacto con clientes actuales o potenciales. Pero contacto de verdad, del que aporta valor, del que hace tomar decisiones de compra, del que soluciona problemas. ¿Que esto requiere de inversión en medios y en capacitación de las personas? ¡Bienvenido al mundo real!

Muchas empresas nos dicen eso de "te quiero, pero solo como amigo", otras como KLM parece que te quieren como algo más.

02 diciembre, 2014

Comprar seguros



En los últimos días he leído mucho (noticias y valoraciones) sobre esta noticia de una mujer canadiense embarazada que rompió aguas estando de vacaciones en Hawaii y cuya asistencia médica y la posterior a su bebé nacido antes de término, derivó en una factura de un millón de dólares americanos que su seguro de viaje no ha pagado, aparentemente por considerar el embarazo una condición preexistente (una condición médica que ya existía y que la persona conocía en el momento de contratar el seguro).

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Aviso:
En esta entrada hablo de algo en lo que tengo un interés comercial directo. De hecho, si algún lector necesita información sobre seguros de viaje, o conoce a alguien que la pudiera necesitar, me tiene a su disposición.
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La noticia me lleva a dos reflexiones:
  • Qué importante es contar con un buen seguro de viaje cuando viajas fuera de tu país.
  • Qué delicado que resulta adquirir on line cierto tipo de productos.
Lo primero parece evidente: en otro país no sabemos cómo funcionan los servicios de salud y, sobre todo, no tenemos ni idea de cuáles serán los costes del tratamiento y, por experiencia profesional directa, puedo afirmar que uno puede llevarse tremendas sorpresas. Lo que le ha pasado a la mujer de la noticia es un extremo, pero no hace falta llegar a los cinco o seis ceros para que la factura pueda suponernos un grave problema.

Lo segundo (y a estas alturas parece raro que lo diga yo, que empecé a vender seguros on line en el 2000) no porque no sea técnicamente posible hacerlo, de hecho los seguros son de los productos más fáciles de comercializar on line porque en la mayor parte de los casos no requieren de una entrega física para cerrar el proceso ya que basta con enviar un correo electrónico con ciertos documentos, así que nos ahorramos uno de los temas que más quebraderos de cabeza da: la logística de entrega; sino porque el producto en sí no se puede ver ni experimentar, no es tangible, está definido por los propios términos y condiciones legales que prácticamente siempre pasamos por alto cuando compramos por internet.

Cuando compramos on line un libro, música, ropa, electrónica... recibimos un producto que podemos verificar o experimentar al recibirlo o incluso haber verificado o experimentado antes de comprarlo. Cuando compramos bienes digitales (música, libros, películas...), podemos validar si responden a lo que esperábamos al elegirlos. Pero cuando compramos seguros lo normal es que no podamos verificar el producto porque lo que estamos adquiriendo es la cobertura de un riesgo. Riesgo que, lógicamente, deseamos que no se materialice, y solo aquéllos a los que se les materialice el riesgo van a experimentar realmente el producto y van a averiguar qué es lo que realmente compraron.

La única opción real que tenemos para saber qué estamos comprando y lo que podemos esperar en  el caso de que el riesgo que queremos cubrir se materialice, es leer y analizar en profundidad las condiciones del seguro (páginas y páginas de textos legales), que pueden muchas veces resultarnos difíciles de entender y que, además, no nos dicen nada de la experiencia real ni de cómo la compañía aseguradora interpreta esos términos legales ni, por supuesto, de si es una compañía cuyo objetivo es pagar, que las hay, o es de esas cuyo objetivo es buscar la forma de no hacerlo, que también las hay.

Por eso creo en la importancia de contar con la asistencia de un asesor profesional que ayude a entender lo que compramos, a saber si realmente el producto cubre el riesgo del que nos queremos proteger, nos pueda informar de las diferentes opciones con las que contamos y de la experiencia real de trabajar con una determinada aseguradora.

Si eres de los que se leen las condiciones del seguro antes de comprar para tener claro qué es lo que compras, qué riesgos estás cubriendo y qué está fuera de la cobertura, adelante, en internet tienes todas las opciones posibles. Si no lo haces y quieres asegurarte de que lo que compras es lo que buscas, pide ayuda a un profesional, cuéntale lo que necesitas y pregunta todas tus dudas. Como en casi todo.

Recuerda que los seguros se compran con el deseo de no tener que usarlos. Tener que hacerlo ya es señal de que algo ha salido mal, son tu red de seguridad. Elige una buena red.

15 octubre, 2014

La educación del presente.

Copio y pego el texto del correo electrónico que ha mandado hoy la profesora de Geografía del Mundo de mi hija de 10 años (sexto de primaria).

Creo que es una muestra clara de cómo se pueden aprovechar has herramientas que usamos todos los días (y para todo) también en los procesos de educación reglada de los niños. Es solo una muestra, a continuación vendrán algunos puntos más que también creo que deben servir para comparar y para reflexionar.

El mensaje anuncia un examen y avisa de que en la siguiente clase se dedicará tiempo a repasar los conceptos:
If students have access to a device with Wi-Fi, please allow them to bring it tomorrow. However, it is not required for them to have one or to bring one. If students do not have access to a device one will be provided for them to use in class.
(Traducción libre: Si los alumnos tienen acceso a un dispositivo con Wi-Fi, por favor, permítanles traerlo mañana. En cualquier caso, no se exige que lo tengan o lo traigan. Si los alumnos no tienen acceso a un dispositivo con Wi-Fi, se les facilitará uno para su uso en clase).
Estos son algunos de los detalles que nos hemos encontrado en el colegio público al que van mis hijas en Texas:

  • Desde el primer día de clase, la clave de la Wi-Fi está visible en un lugar destacado de la clase.
  • Les dejan usar cualquier tipo de dispositivo (móviles, portátiles, tabletas, ...) , salvo que en una clase concreta el profesor les diga expresamente que no, y en algunos casos, como el del correo que he copiado arriba, alientan a los padres a que les permitan llevarlo.
  • Es normal que, en lugar de tomar notas de lo que escribe el profesor, hagan fotos con los móviles a las pizarras.
  • Los deberes, proyectos, etc, y toda la comunicación de la clase tanto con los alumnos como con los padres, la hacen a través de internet con Edmodo o Canvas y una aplicación para el móvil: Remind.
  • Los profesores mandan constantemente mensajes a los padres, les dan su dirección personal y el número de teléfono directo de la clase, y los códigos de accceso al Edmodo, Canvas y Remind.
  • Hay deberes o formularios para apuntarse a actividades a los que tienen acceso exclusivamente por códigos QR que tienen que escanear con el móvil. Si un niño no tiene dispositivo o app. para escanear el QR, otro niño le ayuda.
  • Los libros los pone el colegio. Valen de un año para otro, y los niños firman un compromiso de cuidarlo. si no cumplen con el compromiso, lo pagan. Mi hija de 12 años tiene un libro de historia que ha pasado antes por 12 niños, y está en mucho mejor estado que muchos libros tras un año de uso en España.
  • Algunas asignaturas, como las matemáticas por ejemplo, ofrecen niveles más avanzados para los niños que quieren y pueden. Si eliges el nivel avanzado y suspendes, te mandan al nivel inferior. Nadie se frustra.
  • Además de los libros de texto, algunas asignaturas cuentan con páginas web con ejercicios a los que los profesores remiten a los alumnos. Hacer correctamente esos ejercicios en casa y dentro de los límites de tiempo asignados también cuenta para la nota de la asignatura.
  • Las notas de cada uno de los ejercicios, deberes y exámenes están disponibles a través de una aplicación para el móvil tanto para el alumno como para los padres.
  • Se aprueba con un 70/100. Menos de 70 es suspenso.
Releo esta lista y lo comparo con lo que he visto en colegios en España. Y me pregunto si la educación en España está preparando a los niños para ser adultos responsables y competentes en el mundo profesional de hoy y si les ayuda aprender a esforzarse y a sacar lo mejor de sí mismos.


Aviso:
Es cierto que mi experiencia es muy limitada, tanto en España como en EE.UU., y no puede decirse que la muestra a la que he tenido acceso sea necesariamente representativa del sistema educativo en ninguno de los dos países. Simplemente comparto mi experiencia y mis reflexiones.