15 octubre, 2014

La educación del presente.

Copio y pego el texto del correo electrónico que ha mandado hoy la profesora de Geografía del Mundo de mi hija de 10 años (sexto de primaria).

Creo que es una muestra clara de cómo se pueden aprovechar has herramientas que usamos todos los días (y para todo) también en los procesos de educación reglada de los niños. Es solo una muestra, a continuación vendrán algunos puntos más que también creo que deben servir para comparar y para reflexionar.

El mensaje anuncia un examen y avisa de que en la siguiente clase se dedicará tiempo a repasar los conceptos:
If students have access to a device with Wi-Fi, please allow them to bring it tomorrow. However, it is not required for them to have one or to bring one. If students do not have access to a device one will be provided for them to use in class.
(Traducción libre: Si los alumnos tienen acceso a un dispositivo con Wi-Fi, por favor, permítanles traerlo mañana. En cualquier caso, no se exige que lo tengan o lo traigan. Si los alumnos no tienen acceso a un dispositivo con Wi-Fi, se les facilitará uno para su uso en clase).
Estos son algunos de los detalles que nos hemos encontrado en el colegio público al que van mis hijas en Texas:

  • Desde el primer día de clase, la clave de la Wi-Fi está visible en un lugar destacado de la clase.
  • Les dejan usar cualquier tipo de dispositivo (móviles, portátiles, tabletas, ...) , salvo que en una clase concreta el profesor les diga expresamente que no, y en algunos casos, como el del correo que he copiado arriba, alientan a los padres a que les permitan llevarlo.
  • Es normal que, en lugar de tomar notas de lo que escribe el profesor, hagan fotos con los móviles a las pizarras.
  • Los deberes, proyectos, etc, y toda la comunicación de la clase tanto con los alumnos como con los padres, la hacen a través de internet con Edmodo o Canvas y una aplicación para el móvil: Remind.
  • Los profesores mandan constantemente mensajes a los padres, les dan su dirección personal y el número de teléfono directo de la clase, y los códigos de accceso al Edmodo, Canvas y Remind.
  • Hay deberes o formularios para apuntarse a actividades a los que tienen acceso exclusivamente por códigos QR que tienen que escanear con el móvil. Si un niño no tiene dispositivo o app. para escanear el QR, otro niño le ayuda.
  • Los libros los pone el colegio. Valen de un año para otro, y los niños firman un compromiso de cuidarlo. si no cumplen con el compromiso, lo pagan. Mi hija de 12 años tiene un libro de historia que ha pasado antes por 12 niños, y está en mucho mejor estado que muchos libros tras un año de uso en España.
  • Algunas asignaturas, como las matemáticas por ejemplo, ofrecen niveles más avanzados para los niños que quieren y pueden. Si eliges el nivel avanzado y suspendes, te mandan al nivel inferior. Nadie se frustra.
  • Además de los libros de texto, algunas asignaturas cuentan con páginas web con ejercicios a los que los profesores remiten a los alumnos. Hacer correctamente esos ejercicios en casa y dentro de los límites de tiempo asignados también cuenta para la nota de la asignatura.
  • Las notas de cada uno de los ejercicios, deberes y exámenes están disponibles a través de una aplicación para el móvil tanto para el alumno como para los padres.
  • Se aprueba con un 70/100. Menos de 70 es suspenso.
Releo esta lista y lo comparo con lo que he visto en colegios en España. Y me pregunto si la educación en España está preparando a los niños para ser adultos responsables y competentes en el mundo profesional de hoy y si les ayuda aprender a esforzarse y a sacar lo mejor de sí mismos.


Aviso:
Es cierto que mi experiencia es muy limitada, tanto en España como en EE.UU., y no puede decirse que la muestra a la que he tenido acceso sea necesariamente representativa del sistema educativo en ninguno de los dos países. Simplemente comparto mi experiencia y mis reflexiones.

16 septiembre, 2014

Predicar o dar trigo

Gracias a Antonio Domingo me entero de que se ha abierto en Change.org una petición para que el Ayuntamiento de Madrid erija una estatua dedicada a Rosendo Mercado.

Y no digo yo que Rosendo no se merezca una estatua tanto o más que otros que ya las tienen, solo creo que esta petición es una muestra más de en qué nos hemos convertido y cuál es la filosofía de vida que tenemos:

Quiero una estatua y pido que la pague otro.

Digo yo: ¿No sería más lógico que quien crea que Rosendo (o cualquier otro) merece una estatua, en lugar de una petición para que se haga, abra una petición para recaudar fondos, y una vez con el dinero contante y sonante, le pida al Ayuntamiento un sitio para ponerla?

Pero claro, una cosa es predicar y otra muy distinta es dar trigo.

Una cosa es decir que las cosas se deben hacer y otra es dar un paso adelante y decir "aquí estoy yo y aquí están los recursos para que se hagan".

01 septiembre, 2014

Hago lo que me gusta o me gusta lo que hago.

Escalera de caracol
En la vida hay mucho de cómo te enfrentas a las cosas y un poco menos de cómo te vienen dadas.

Se dice mucho que hay que dedicarse a lo que a uno le gusta.

Seth Godin nos recuerda que, a lo mejor, hacer que te guste a lo que te dedicas puede ser más realista y efectivo.

Lo primero es muy idealista. Lo segundo escarba en la voluntad y el esfuerzo personales.

Me quedo con lo segundo. Es más práctico. Depende de mí completamente. No puedo buscar excusas.

Yo he intentado siempre que me gustara lo que he hecho en cada momento de mi vida, y he disfrutado mucho. Espero seguir haciéndolo.

26 julio, 2014

Google, big data y salud: la tormenta perfecta.

Imagen de Geralt
Tenía que pasar antes o después.

Cuando la salud, cada vez más, se está convirtiendo en cuestión de manejar datos, quien más sabe de eso tenía que estar analizando cómo aprovechar su conocimiento y capacidad más allá de lo que fue Google Health.

Lo leo en Mashable: Google Wants to Create a 'Baseline' for Human Health.

Y por mucho que me digan que "The project is not meant to turn into a specific commercial product or service, but Google hopes it will ultimately have a benefit on human health (Traducción mía: El proyecto no tiene como objetivo convertirse en un producto o servicio comercial, sino que Google espera que beneficie a la salud de la humanidad) no puedo dejar de tener la sensación de que el Gran Hermano cada vez llega más profundo en su capacidad de observarnos y de saber de nosotros más de lo que nosotros mismos sabemos.

Hace un par de años escribía en La batalla por los datos se recrudece que "Que la batalla es por obtener todos los datos posibles que les permitan hipersegmentar al cliente parece que está fuera de duda. Que por el camino los movimientos que se vayan realizando pueden darnos bastante de qué hablar, creo que también."

Y ahí seguimos.

18 julio, 2014

Comer sin gluten

Era consciente de que comer sin gluten se estaba convirtiendo en una moda, pero hasta que no vi los datos que presenta este vídeo de Mashable, no he visto la magnitud de la cuestión.


Alrededor del 80% de los productos sin gluten que se consumen lo son por personas que no tienen ninguna necesidad de ello.

Yo pensaba que esta moda era positiva para concienciar sobre la celiaquía y para que los celiacos, que necesitan seguir una dieta completamente exenta de gluten, pudieran tener más productos a su disposición y más lugares donde comer con la tranquilidad de que el tema se toma en serio.

Pero he visto que no, que la moda está sirviendo para frivolizar y no para tomarse en serio a quienes lo necesitan.

Un ejemplo en la web de Domino's Pizza, donde se ofrece ua opción sin gluten con la expresa recomendación de que los celiacos no lo coman. Es decir: cartón piedra de cara a la galería de la moda (que pasará, como todas) y una bofetada en la cara para aquellos para los que no es moda sino necesidad.


Al menos sí se toman en serio informar correctamente sobre la contaminación cruzada. Eso sí hay que agradecerlo.

Disclaimer: tengo una hija celiaca, que cuando vio la opción sin gluten de PizzaHut se puso muy contenta y al leer la letra pequeña no entendió muy bien por qué se anuncia un producto sin gluten que en realidad no es tal.

Modas.