Chris Brogan ha dado completamente en el clavo con su post Customer Is a Dirty Word.
Amazon ha lanzado esta semana su nueva gama de Kindle, y se ha dirigido a sus clientes como «Dear Customer» («Querido Cliente»). Una empresa completamente online, que sabe prácticamente de todo de quienes visitamos con frecuencia su sitio web, que menciona el nombre del usuario hasta tres veces en esa misma página, y que en una comunicación muy relevante no se toma la molestia de usar el nombre de usuario en lugar de la palabra «cliente».
Mal hecho. A Brogan no le ha gustado, y a mí, con perdón de la comparación, tampoco.
No me llames «cliente», llámame por mi nombre.
Nota: Me he permitido copiar usando mi propia cuenta la imagen con la que Chris Brogan ilustra su post.