Las pequeñas diferencias IV.

Publicado por en diferencias, EEUU, protección datos, RRHH

Cuando empecé a contratar personal aquí (85 personas en los últimos 7 meses), fue una sorpresa ver que es normal hacer una prueba de consumo de drogas, de hecho hay reducciones en las cotizaciones por hacerlo, y algún buen candidato hemos perdido por dar positivo (lo que no sabemos es de qué ha dado positivo).

Esta semana me he llevado otra sorpresa: me han llamado de RR.HH. para decirme que tenemos un problema con uno de los empleados que contratamos hace un par de meses. Tiene “ficha criminal” y no lo declaró al rellenar la solicitud de empleo con nosotros. Mintió, y RR.HH. quiere ponerle en la calle sin más miramientos por ese motivo (por mentir).

Pero eso no es lo que me sorprendió, mi sorpresa viene de que hemos tenido acceso a la “ficha criminal” de esta persona con absoluta naturalidad, y he podido ver cuándo hizo qué, si fue condenado, a qué pena, etc.

El caso de esta persona yo lo veo insignificante: hace diecisiete años tuvo una discusión con un agente de policía y fue juzgado por ello. Lo terrible es que eso aparece en su ficha y diecisiete años después puede afectar a su capacidad de obtener o conservar un trabajo. También aparecería si ha dado positivo en un control de alcoholemia, si ha sido denunciado por su pareja por malos tratos…

Las implicaciones de que en las empresas se pueda tener acceso a esa información son muchas, y aún no he decidido si buenas o malas.