¿Cómo usas tú Linkedin?

Hoy quiero pedir tu opinión sobre tu uso de Linkedin.

Tengo una forma de entender en uso de las plataformas sociales que tengo a mi disposición. Es algo personal, que no trato de imponer a nadie, pero que en lo referente a aquéllas que son síncronas (que requieren que ambas partes estén de acuerdo en estar en contacto, como Facebook o Linkedin), puede afectar a otras personas que las entienden de otra forma.

Concretamente Linkedin la entiendo como una plataforma en la que establecer contacto con personas a las que conozco profesionalmente (personal o virtualmente, de forma más o menos cercana), con las que he trabajado o con las que me unen lazos profesionales como trabajar en la misma empresa. En los casos en los que he intentado contactar con alguna persona a la que no conocía, lo he hecho utilizando las herramientas que tiene Linkedin a tal efecto, y siempre explicando detalladamente el porqué de mi interés por contactar.

En los años que llevo usando Linkedin, que son unos pocos, cuando ha habido personas a las que no conocía y que me han pedido contactar, me he tomado el tiempo para escribirles un mensaje explicando mi visión de la plataforma y por qué rechazaba el contacto. En las decenas de casos en los que he mandado esa explicación, lo más normal ha sido recibir un mensaje agradeciendo haberme tomado la molestia de responder y de dar una explicación. Hasta ayer.

Ayer una persona me remitió una respuesta que me dejó una cierta desazón, y me hizo cuestionarme si debo cambiar mi visión de cómo usar Linkedin, y eso es lo que quiero compartir contigo y pedirte tu opinión.

Cuento la historia:

Recibo una petición de contacto de una persona que se presenta en Linkedin como

Profesional del Marketing y la Comunicación con más de 15 años de experiencia en desarrollo y gestión de Campañas Publicitarias Off y On line

si bien en esta plataforma (o en otras como Talent.me) presenta un perfil detallando sólo los dos últimos años.

El mensaje:

Me gustaría añadirte a mi red profesional.

Ante este mensaje genérico, sin ningún tipo de explicación, de una persona que no conozco ni de la que tengo ningún tipo de referencia, respondo con el siguiente mensaje:

Muchas gracias por tu invitación a contactar por Linkedin.

Mi visión personal respecto a Linkedin es un poco particular (bueno, en realidad respecto a todas las redes): tengo por costumbre sólo aceptar como contactos en Linkedin a personas a las que conozco o con las que he trabajado directamente o al menos tenido algún tipo de relación profesional, de forma que en el caso de que alguien me solicite referencias o ponerles en contacto, pueda hacerlo con la seguridad de saber lo que hago. Te ruego no te molestes por esto.

Sé que hay muchas personas que tienen una visión distinta, tanto respecto a Linkedin como a otras redes y priman la diversidad que ofrece la cantidad frente a las relaciones reales. Es muy legítimo y lo respeto profundamente. Yo sin embargo creo sinceramente que mi visión es lo que para mí personalmente le da sentido a esta red por su carácter profesional y por su utilidad de relacionar a personas que no se conocen pero tienen contactos comunes.

Si eso no encaja con tu forma de verlo te ruego sepas disculpar si mi mensaje te ha molestado por no aceptar el contacto.

Un saludo muy cordial.

Mi sorpresa llega cuando recibo su réplica:

Hola Alberto: Me parece perfecto, pero quédate con esto: la vida da muchas vueltas. Yo estoy en la cima y puede que tú también pero algún día puede que ya no estés donde estás y entonces que harás? tu visión personal cambiará por completo. Yo, por supuesto respeto tu opinión pero jamás voy a aceptar a alguien con tu pensamiento.Tu visión personal creo es totalmente errónea , pero me da exactamente igual, que ridículo. Yo acepto a gente emprendedora, con ganas de intercambiar experiencias profesionales y demás, yo siempre abro puertas, abro caminos, escucho y gracias a eso me va genial. No hace falta que me respondas , no me ha molestado en absoluto. Simplemente son visones diferentes de enfocar el éxito en la vida. Eso es todo. Saludos y no sabes lo que te pierdes porque hay gente maravillosa por aquí.No puedes tener una mente tan rígida. saludos y suerte en la vida

Ante esta respuesta, trato de investigar algo sobre esta persona, para ver si sabe algo más sobre mí que le permita tener una percepción algo más amplia sobre mi personalidad que le permita decir que «jamás va a aceptar a alguien con mi pensamiento»o que «no puedo tener una mente tan rígida» y veo que, al menos con ese nombre, no me sigue (ni parece que lo haya hecho) en Twitter. De hecho no logro encontrar ninguna cuenta a su nombre ni entre las pocas relacionadas con la de la agencia en la que trabaja. Tampoco logro encontrar prueba alguna de que haya visitado este blog.

Sé que tendría que haberlo dejado ahí, pero le he vuelto a escribir casi justificándome:

Muchas gracias por darme tu opinión sobre mi forma de utilizar Linkedin.

Llevo muchos años usando esta plataforma, he pasado por muchas situaciones profesionales, incluso la situación de no tener trabajo, y te aseguro siempre mi uso de Linkedin ha sido el mismo que ahora.

En Linkedin he descubierto a personas de las que he aprendido mucho, gracias a los grupos en los que se pueden intercambiar experiencias y opiniones sin necesidad de tener una conexión directa. Complementar ese intercambio de experiencias a través de Twitter y de los blogs me ha resultado especialmente enriquecedor.

Cuando he detectado a alguna persona con la que me ha interesado contactar, he tratado de hacerlo a través de las herramientas que te facilita el propio Linkedin, y siempre con un mensaje personalizado explicando el motivo de mi contacto.

En ningún caso entiendo mi forma de usar Linkedin como «la correcta», y acepto y comprendo otras formas de usarlo. De hecho tu respuesta me ha generado una cierta inquietud y me gustaría profundizar en el debate, por lo que (guardando por supuesto la confidencialidad, y sin mencionar tu nombre) voy a reproducir este intercambio de mensajes en mi blog para pedir más opiniones, enriquecerlo y de esta forma tener más opiniones, y valorar si debo modificar algo.

Por supuesto estás invitada a opinar allí.

Por último, si has llegado hasta aquí, échale un vistazo a este artículo: Linkedin la llave maestra de hackers, puede resultarte interesante.

Un saludo.

No he querido entrar en el juego de la valoración o descalificación personal, porque creo que a pesar de todo no tengo elementos de juicio suficientes.

Por el momento no me ha respondido, aunque me encantaría que lo hiciera en este blog para profundizar en el debate y así ayudarme a cambiar mi visión o a reafirmarme en ella.

¿Cómo lo ves tú? ¿Realmente crees que mi actitud es rígida? ¿Que me está limitando la posibilidad de encontrar personas interesantes?

Déjame tu opinión, te lo agradeceré mucho.

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31 pensamientos sobre “¿Cómo usas tú Linkedin?”

  1. Cuando me acerco en redes sociales a alguien a quien no conozco porque su perfil me parece interesante no mando la invitación con el parco mensaje tipo. Intento justificar el acercamiento y por qué el contacto sería interesante. En reciprocidad espero lo mismo cuando alguien desconocido me invita a la relación en una determinada red.
    No tengo ese uso consolidado que tienes tú en LinkedIn. Lo utilizo como mera plataforma o muro donde he volcado ciertas de las "cualidades profesionales que me adornan" Hace cosa de un año hice una limpia de contactos con los que no había mantenido una mínima relación durante ese año previo. Esas "curas" las haré anualmente. En Facebook acabo de hacer una, intentado dejar la red en el más estricto ámbito de amigos con los que sí quiero conservar una afinidad o se han preocupado mínimamente de mí (o yo de ellos) en este período. Una especie de "intimidad social" que aún estoy conformando y que no sé cómo acabará.
    Comparto pues, al ciento por cien tu perplejidad y actitud conciliadora pero firme en este prolijo asunto. Saludos, Alberto 😉

  2. Creo que alguna he preguntado qué hacer en estos casos (suelo ignorarlos) y me respondiste que tú solías responder con un mensaje como el del post.

    A mí me parece que haces lo correcto. Creo que llenar las redes de contactos que ni conoces ni de los que puedes dar una referencia, aparte de ser de poca utilidad para ti, perjudica a la red social en su conjunto. Es un poco como el uso indiscriminado de antibióticos, que no sólo dejan der útiles para ti sino que también se convierten en ineficaces para el resto porque las bacterias generan resistencia.

    Y si no, ¿quién se fía hoy de las recomendaciones de linkedin, cuando la inmensa mayoría son cruzadas? Para mí sólo tienen valor si conozco personalmente al recomendarte,

  3. Bah, ni te molestes. Gente "un poco así" la hay en todos los lados, y una de las cosas buenas de la edad es que cada vez las detectas antes.

    Comparto al 100% tu política de uso de Linkedin (me pasó hace un tiempo un caso similar con Facebook, donde procuro hacer lo que dice Ángel). Es lo útil para tí, y para tus contactos: ¿qué sentido tiene que seas "contacto de" alguien como el caso que nos ocupa, si luego yo voy y te pregunto por él/ella y no tienes ni idea de quién es?

  4. Ángel:
    Gracias por el comentario, y por compartir mi perplejidad 🙂

    Al poco de mantener esa "conversación" que reflejo en el post, me respondió otra persona a la que mandé un mensaje similar con el siguiente texto:

    "Alberto, me parece mucho más que respetable su posición.
    Le agradezco el detalle de haberse tomado la molestia de explicarme sus motivos.
    Reciba un cordial saludo! "

    Esto ha venido siendo lo normal hasta ahora.

  5. Es muy interesante lo que dice y aplaudo su actitud. Yo de hecho soy un poco más "cobarde" y aunque en ocasiones recibo invitaciones de personas que no conozco de nada y sin ningún texto explicativo, por mi posición profesional, que a menudo me sitúa en el lado vendedor frente a jóvenes ingenieros que acaban de reclutar grandes ingenierías, me cuesta tomar un curso de acción (denegar amablemente la invitación como hace Ud.) que me pueda pasar factura en un futuro. Así que acepto, incluyo en mi red a gente que no conozco de nada… Y la consecuencia práctica es que si bien en Facebook soy muy activo (porque ahí sí que no tengo solicitudes de amistad de desconocidos) y en Twitter algo menos pero también, en Linkedin no me siento cómodo y mantengo una total inactividad.
    Así que lo dicho, le felicito por su coherencia y valentía.

  6. @danielcunado
    Gracias por opinar, bienvenido a mi casa.
    Ese que mencionas es el origen del problema, creo yo: que al ser una red que requiere relaciones síncronas, la visión particular y personal de una persona necesariamente afecta a la otra.
    Entiendo y respeto sinceramente tu forma de usarlo.

  7. Hola Alberto. Interesante post.
    Independientemente del tono del interlocutor, creo que aceptar o rechazar contactos (o followers o lo que sea) depende de tu estrategia. En mi caso y como sabes trabajo en Selección de Personal. Cuantos más contactos tenga en Linkedin, más probabilidades tendré de difundir mis ofertas de empleo de forma gratuita. Tiene sus inconvenientes y no se lo aconsejo a todo el mundo, sólo a aquellos a quienes se ajuste a sus objetivos. A mí me funciona.
    Un saludo.

  8. @javier
    Bienvenido a mi casa, que es la tuya.
    Muchas gracias por tu comentario. Estoy completamente de acuerdo con tu valoración (y con obviar el tono del interlocutor). La cuestión que me planteo es la complejidad que supone gestionar diferentes puntos de vista en un entorno que requiere de un seguimiento recíproco.
    Habrá quien tenga clara una definición de objetivos, como tú, y quien lo haga por mero coleccionismo, que me temo que es un número demasiado significativo.

  9. Tu apunte sobre el problema de gestionar diversos puntos de vista es sugerente, pero creo que se nos escapa de las manos (por lo menos a mí). Yo sólo puedo gestionar mi punto de vista.
    Respecto al coleccionismo, habrá personas para todos los gustos (desde el que está "abierto a nuevas experiencias" hasta el que ni ha reflexionado sobre el tema y 500 contactos le parecen mejor que 30 por el hecho de ser más).
    Sin embargo hay algo que me llama la atención: Si hay webs donde puedes "comprar" seguidores para facebook y twitter, es que hay gente que está dispuesta a pagar por tener más contactos. Y seguro que eso va más allá del debate que estamos teniendo aquí. Seguro que eso tiene un propósito económico (Uno no paga 97 € por 1000 contactos sin un objetivo). Pero en Linkedin no puedes comprar contactos, así pues, cuando esas personas llevan la misma estrategia a Linkedin intentando conseguir contactos artesanalmente, dará igual lo que les digas y tampoco te van a contestar con total honestidad. Tu gestionarás tu punto de vista y ellos el suyo.

  10. @Javier
    Eso es exactamente a lo que me refiero: que el conflicto (potencial) se produce porque la plataforma exige reciprocidad, cuando la visión de las dos personas puede ser diferente.Esto no ocurre en Twitter o Google+ (por dar dos ejemplos conocidos), aunque hay personas que lo gestionan como si lo fuera: siguiendo y dejando de seguir a los pocos días si ven que no se les "devuelve" el "follow".

    Hablo de coleccionismo refiriéndome a las personas que ni tan siquiera se molestan en personalizar su mensaje explicando por qué quieren contactar conmigo. Quien se toma la molestia de hacerlo, me transmite que hay un porqué en su petición de contacto; el que no lo hace, me transmite que sólo le importa que haya una cifra más alta en su número de seguidores, por lo que el hecho de que sea yo o sea cualquier otro, le resulta irrelevante. Lo más habitual (y lo que he escuchado argumentar alguna vez a algún profesional del sector de agencias 2.0) es que paren al llegar a los 500 seguidores, ya que LinkedIn sólo dice "más de 500) cuando superas esa cifra. Hay quien mide su caché "social" y su capacidad de entender el medio por el número de contactos/seguidores.

    En cuanto a la compra de seguidores, en primer lugar lo ves en entornos que no requieren reciprocidad (en el caso de Facebook normalmente es para páginas, no para perfiles), no obstante es más que posible que, ahora que es está reactivando el uso de los perfiles de empresa en LinkedIn y que el seguimiento en este caso no es recíproco, empecemos a ver también servicios de venta de esos "follow"; en segundo lugar siempre lo he entendido y visto asociado a cuentas institucionales, para las que por imagen comercial o por política interna (objetivos, comparación con competencia, …) el número de seguidores puede ser importante. No me parece la forma, pero puedo entenderlo.

    Nunca me lo había planteado desde un punto de vista de uso personal (quizá porque mi visión es la que he dejado clara en el post). No dudo de que habrá personas que usen esos servicios a título particular, y habrá que entender los motivos, pero ten la certeza que no lo hacen para enriquecerse con las experiencias y conocimientos de esas personas.

  11. En la línea que apuntas sobre el máximo de 500 en Linkedin (y en general en la línea de tu post) Robin Dunbar (profesor de antropoplogía evolutiva de la Univ. Oxford) te da la razón.
    Él dice que el cerebro humano está diseñado para poder relacionarse con unas 150 personas aproximadamente (se conoce como el nº Dunbar) y se repite a lo largo de la historia y atraviesa todas las culturas. Al parecer en los primates hay una estrecha relación entre el tamaño del cerebro y el nº de relaciones "provechosas" que pueden establecer.
    En los humanos, 150 es la cantidad de personas con las que podemos entrar en contacto y saber algo de ellos (incluidos nuestros parientes).Si entrásemos en contacto con más personas, al no poder mantener una relación provechosa, si les pidiésemos un favor, probablemente no nos lo harían.
    Según Dunbar, 150 son los miembros de las unidades básicas de los ejércitos y de los clanes tribales. También es la media de habitantes de la mayoría de poblados desde el neolítico hasta la revolución industrial, así como los contactos que mantienen los académicos con otros que estudian en su mismo ámbito de actuación.
    Incluso en las empresas, aquellas que tienen un máximo de 150 personas se organizan de forma espontánea y prima la colaboración entre los individuos. En cambio, cuando la empresa es más grande, se han de establecer jerarquías y otros mecanismos más artificiales para mantener el orden, disminuyendo el compañerismo y aumentando la competitividad laboral.
    Esta información ampliada la puedes encontrar en el número 93 de Redes de Punset (muy recomendable).

  12. Creo que hiciste lo correcto. Mucha gente que no conoces te envía invitaciones estándar. Si no parece que se esfuercen mucho por explicar el mensaje, a veces lo mejor es pulsar ignorar. Te alabo tu coherencia y persistencia.

  13. Querido:

    Esto es el problema general de las llamadas "redes sociales". La gente quiere acumular seguidores sin cuento y le dan al botón. Y viven en una culturilla de que esto es guai. Cuando les preguntas que para qué te siguen, no saben y se indignan: es acojonante, porque no te conocen de nada.

    Este mismo ejercicio que has hecho, lo hice yo con Facebook de modo descaradamente experimental: contestaba a las peticiones de gente para seguirme con un mensaje en el que preguntaba o planteba cosas parecidas. ¿El resultado? O no se respondía o si lo había siempre había un conato de reproche. Es decir, un "tío de qué vas", bastante asombroso.

    El segundo ejercicio era pedir a gente que me había pedido ser aceptada que no me enviara mensajes. Aquí fue más divertido: gente que te ha pedido seguir y que no conocías de nada que se indigna diciendo "¡pues no me sigas!"

    En resumen: los sesgos del diseño de los mecanismos de redes sociales (sígueme, gústame) ha desatado una dinámica en la que la gente quiere popularidad y mide su éxito por el número de seguidores con el propósito no asumido siquiera de ser famoso: se quiere pontificar, atraer el foco y que la gente se arremoline a tu alrededor. Seguramente, está dentro del narcisismo inherente a todos. La cuestión es que el grueso de la dinámica de las redes, es banalidad.

    PD: A mi Linkedin no me ha traido nada. ¿Porque no la uso? Seguramente. En todo caso, no hay día que alguien no quiera que me una a su "red profesional". ¿Alguno me ha contactado para algo? No. Lo que sí he descubierto, es que de vez en cuando comparten mis enlaces en sus linkedins. Pues nada, otra gotita de difusión.

  14. Por cierto, veo que no me funciona tu feed de comentarios.. ¿Ha cambiado algo blogger? Sí, veo que el interfaz… Pero si ya no dejan sindicarse a comentarios (aunque vale que seamos dos) seguimos con el empobrecimiento de las redes. Precisamente para seguir gestionando el tipo de gente que te contesta así en Linkedin. Vamos, que este internet masivo es un rollo.

  15. Luis Alonso-Lasheras

    yo igual que tú pero a veces acepto a gente por si se lo toma mal o por la duda de si tendrán algo que decirme y por eso me quieren añadir, aunque otras veces ignoro y punto.

  16. @gonzalo
    A mí LinkedIn sí me ha traído cosas interesantes: información, contenidos, contactos, debates en grupos… Pero imagino que todo depende del tiempo que se le dedique y un poco también de la suerte.

    De lo del feed de comentarios… lo miro.

  17. @luis
    O sea, que depende de cómo te pille ¿no? 😀
    La verdad es que cada día se me hace más complicado. Llevo unos días en los que me llegan muchos más contactos que antes. No sé si es por la campaña que está haciendo LinkedIn contando su entrada en España, pero tengo la sensación de que últimamente se mueve más.
    A ver en qué queda.

  18. Hola Alberto, no voy a entrar en si tu postura es rigida o no.Cada uno tiene la postura que estima más oportuna o con la que se siente mejor.
    Lo que si hago es alabarte el gusto de no haber aceptado dicha invitación.Ni en Linkedin , ni en ninguna red social se puede permitir comentarios como los de este individuo.
    @pggalan

  19. @paloma
    Buenvenida a Anotado.
    Muchas gracias por tu comentario. Lamentablemente cada día es más habitual que se caiga en descalificar a quien no piensa como nosotros en lugar de respetar sus opiniones.
    En fin, por lo menos en mi caso no ha dejado de ser un caso puntual rodeado de muchos otros en los que me han agradecido la respuesta y respetado my forma de verlo.

  20. Ni un solo comentario en contra.. ni uno solo.
    pues yo creo que tu actitud no es positiva. creo que desde tu posicion de «liderazgo o exito laboral» has perdido completamente el horizonte real.
    Hay cosas que las entiendes o no. y esta no la has entendido.
    Prefiero pensar eso. Entras en una una red social con todo lo que eso conlleva, te creas una red de contactos y terminas enviando respuestas como esta por que el profesional que pretende entrar en tu red no te ha enviado una carta de suplica cual currículin se tratase. Claro que cuando lo haces tu, las explicaciones y ruegos a la persona destinataria con la que quieres formar parte de su grupo son correctas y formidables.
    Sin palabras.

    1. Alberto Gómez Aparicio

      Antonio:
      Gracias por tu comentario.
      No pido una «carta de súplica» pido simplemente que quien quiere contactar conmigo se tome diez segundos de su tiempo para decirme por qué.
      No pido no más ni menos que lo que nos parece normal fuera de internet: un poco de educación básica, ni más ni menos.
      Pero insisto, es una visión personal y respeto (sin juzgar) a quien lo ve de otra forma.
      En cuanto a tu comentario de que no hay comentarios en contra,no sé si lo dices como simple constatación o insinuando que los he filtrado de alguna manera. Si es por lo segundo, te puedo asegurar que están publicados todos los que se han escrito.
      Bienvenido a Anotado.

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