Echarle la culpa al empedrado

Empedrado

Lo confieso: la capacidad humana para buscar a quién echarle la culpa de los errores propios no deja de sorprenderme.

Leo en esta noticia que más de 550 profesionales y organizaciones del mundo de la salud en EE.UU. le han pedido a McDonald’s que deje de dirigir mensajes de “comida basura” a los niños y retire la figura de Ronald McDonald.

Lo hacen en un país en el que el menú de los colegios incluye hamburguesas y pizzas de cadenas de comida rápida, los profesores no se preocupan de si los niños pequeños comen o no, donde se consumen bebidas azucaradas desde la más tierna infancia en proporciones salvajes (enlace actualizado en enero 2016 para dar acceso a estadísticas más actualizadas), donde las autoridades tienen que recomendar que las familias hagan al menos una comida cocinada en casa a la semana (¡una a la semana!) porque la norma es comprarla en cadenas de comida rápida al salir del trabajo o en la sección de congelados, donde las raciones “normales” en los restaurantes “normales” son absolutamente desmesuradas.

Si los padres (y los educadores) no nos preocupamos por la nutrición de los niños ¿realmente la solución es demonizar a McDonald’s? Seamos serios. Es mucho más fácil atacar el síntoma, pero la enfermedad seguirá ahí. ¿Que es más fácil que un niño se coma una hamburguesa que un plato de acelgas? Bueno, nadie dijo que educar fuera fácil.

Disclaimer: No tengo ningún interés ni personal ni profesional en ninguna cadena de comida rápida en general ni en McDonald’s en particular. De hecho las frecuento muy poco. Eso sí, me encantan las acelgas.

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3 pensamientos sobre “Echarle la culpa al empedrado”

  1. Hola. Es muy cierto y concuerdo plenamente con esto que dice acerca de este fenómeno insensato de echarle la culpa a otros (que solo representan síntomas), y no asumir ni aceptar el problema de fondo.

    Muy acertado.

  2. Me hace sentido su artículo, lo vivo en este instante en mi gremio, por un error gramatical: dije " EXQUICITO CAFE" en vez de exquisito cafecito, ahora colegas se refieren a las faltas ortográficas de este dirigente nacional como "la causa de su No Participación en el gremio", cuando sepa Dios que la motiva a no participar…, me queda claro que le echan la culpa al empedrado.-

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