Discrepar no es delito

No voy a buscar culpables de esta situación. Pero quiero denunciar lo peligroso del momento actual, en el que el discrepante es un traidor y el adversario un enemigo al que hay que combatir sin tregua. ¿Donde quedan los valores de la democracia, la tolerancia, la pluralidad, el debate sin insultos, la búsqueda de soluciones entre todos? ¿Por que reforzar lo que nos separa en lugar de reforzar lo que nos une, como intenta Obama en Estados Unidos?

Vía blog.jordisevilla.org

Estupenda la entrada de Jordi Sevilla.

Como resumen me quedo con las cuatro palabras que he puesto como título.
(Via @rahego)

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