29 abril, 2010

¿Signo de normalidad?

Afirman los que defienden el uso en el pleno del Senado de todas las lenguas que son cooficiales en las diferentes Comunidades Autónomas que será un "signo de normalidad".

Y no puedo estar de acuerdo.

Yo he vivido varios años en una Comunidad con lengua cooficial, y no es normal que nadie use una lengua que sabe que su interlocutor no conoce. Lo que es normal es que las dos lenguas cooficiales coexistan en armonía, y que la educación, el respeto y las normas básicas de convivencia primen sobre las preferencias individuales.

Es un signo de normalidad que en pasillos y despachos los senadores utilicen entre ellos la lengua que les resulte más natural dependiendo de su interlocutor; no es signo de normalidad que un senador que no habla una lengua, lea un discurso en esa lengua (que ni habla ni entiende), es una muestra de populismo barato y condescendiente.

Los que se oponen dicen que será "caro y pintoresco". Triste que sean estos todos los argumentos que se puedan presentar.

Estamos en una época en la que nos empeñamos en poner nuestras libertades individuales por encima de las libertades colectivas, las normas de convivencia, la educación y el respeto, en la que se usa la palabra "libertad" como contraseña mágica que arrojar a la cara del interlocutor y convertirlo así en un intolerante y al que habla en un defensor de lo más sagrado. Y nos estamos equivocando.

Hace más de cuatro años, y al hilo de otro tema diferente, ya hice un análisis de la palabra "libertad", palabra que me sigue gustando, pero no como la estamos utilizando.

17 abril, 2010

Urgente vs Importante.

El otro día tuve la suerte de asistir al debate organizado por la Fundación Canal bajo el título "Soluciones para la crisis".

Los ponentes, cada uno en su estilo, aportaron puntos de vista interesantes. Se habló de paro y de impuestos, y de muchas cosas más, pero resumiendo yo destacaría de cada uno:
  • Leopoldo Abadía puso un poco de "cordura popular" con su "análisis de la abuela" poniendo en palabras llanas conceptos complejos.
  • Jordi Sevilla, desde la perspectiva que le da su experiencia como ministro y su situación actual en el sector privado, destacó las luces y sombras que él percibe en la actuación del gobierno.
  • Antonio Beteta tuvo el discurso más politizado de la noche, y sorprendió (al menos a mí) insistiendo varias veces en la necesidad de devolver al Estado competencias que han sido cedidas a administraciones locales; y aunque no concretó cuando se le preguntó por las competencias que debían ser devueltas, sí dejó entrever que Industria podría ser una de ellas al hacer referencia a la barrera para la entrada de empresas en el mercado nacional que supone tener diferentes regulaciones en cada territorio para, por ejemplo, los ascensores.
  • Emilio Ontiveros fue el que me resultó más interesante. Hizo un didáctico análisis de la situación y transmitió su visión de por qué ésta es una crisis que no se puede comparar con ninguna anterior.
En un momento determinado, el Profesor Ontiveros manifestó que parte del problema para afrontar la situación viene porque los políticos no están sabiendo diferenciar lo que es importante de lo que es urgente, y que esto hace que se tomen decisiones inadecuadas. Este tema estuvo en el aire durante todo el debate.

Y yo, después de darle algunas vueltas no tengo claro si es así o si es más bien una cuestión de puntos de vista, porque si el punto de vista es buscar soluciones a la situación social y económica del país, lo urgente y lo importante serán unas cosas, pero si la óptica es la de cómo conseguir que mi partido gane las próximas elecciones seguro que lo urgente y lo importante es algo muy diferente ¿no?