17 febrero, 2010

El motor de la transformación.

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Una pregunta, o varias, ya que estamos:

¿Usas estas herramientas (o cualesquiera otras) sólo para tus intereses personales o también en tu entorno profesional? ¿Tu empresa las fomenta? ¿Las usa? ¿No? Entonces ¿por qué no lo haces tú? Alguien tiene que dar el paso ¿no?
Porque ese "interés personal" tuyo a lo mejor es el "entorno profesional" de otro ¿no? Así que ¿no es posible que ocurra también a la inversa? ¿Que haya personas usando este tipo de herramientas que digan, hagan o quieran cosas que interesen a tu empresa?

Decía Michael Hammer, que “El secreto del éxito no es prever el futuro, sino crear una organización que prospere en un futuro que no puede ser previsto.” ¿Cómo puede prosperar en el futuro una organización que no utiliza las herramientas del presente?

Las empresas las conformamos personas, y somos las personas las que tenemos que impulsar la transformación.

16 febrero, 2010

No son "ellos", eres tú.


Tenemos la curiosa costumbre de buscar siempre las responsabilidades en tercera persona. No sé si es algo cultural o universal, pero la verdad es que ver a alguien como el presidente de Toyota entonando públicamente el mea culpa es algo que resulta bastante inusual.

Hablamos de que "las empresas" hacen, dicen o son... ¿Y qué papel jugamos nosotros? Si las "empresas" no escuchan a los clientes, a los 45 te consideran viejo, pagan menor salario si eres mujer, no respetan los derechos de los trabajadores, ... ¿qué hago yo para cambiarlo? Porque yo formo parte de esa empresa ¿no? Esté donde esté en la organización, algo podré hacer para cambiar lo que no me gusta.

Parafraseando lo que JFK dijo y Obama nos recordó: deja ya de preguntarte lo que la empresa hace por ti, y empieza a plantearte lo que tú puedes hacer por tu empresa.

09 febrero, 2010

Crear y emprender - Fundación Telefónica

Hoy ha sido un lujo asistir a la sesión "Crear y Emprender" de la Fundación Telefónica. El nuevo formato me ha gustado: se ha creado más conversación, y los participantes han estado más cercanos, menos "enlatados" que en sesiones anteriores. todos ellos han tenido intervenciones excelentes.

Se ha hablado de muchas cosas, pero yo me he quedado con las ganas de comentar un par de cosillas y, aún siendo consciente de que aquí no tengo la oportunidad de entrar en el debate con los demás participantes, por lo menos me obligo a plasmarlas de alguna manera.

Decía Jesús Encinar que "Emprender es la mayor fuerza de cambio social, no la educación", y no he tenido la oportunidad de decirle que no estoy de acuerdo.
No estoy de acuerdo porque, en mi opinión, en esto sí que está claro si fue antes el huevo o la gallina. La educación que recibimos (y no sólo me refiero a la formación reglada, sino al concepto más amplio de educación) es lo que transmite los valores que fomentan o anulan la necesidad de emprender, el reconocimiento de la labor del emprendedor, y muchos otros valores que la educación de otros países sí transmite. Agustín Cuenca ha dicho con mucho acierto que en el colegio debería haber una asignaturda de "Educación para la emprendeduría", y no puedo estar más de acuerdo en la idea. Nuestro sistema educativo no es una incubadora de talentos, y debería serlo.

Ana María Llopis ha hablado del éxito de programas de generación de ideas dentro de empresas, pero no nos ha dicho nada del paso siguiente a la generación de esas ideas. En mi experiencia en este tipo de programas en empresas no es complicado que surjan ideas, todos podemos "dar" ideas, lo que no es tan sencillo es "recibir" ideas. Que venga alguien del departamento contiguo a decirte cómo hacer mejor algo no es una cosa que normalmente se reciba bien. Creo que el éxito del siguiente paso a la generación de ideas requiere de una transformación profunda de la organización.

Paco Ragageles ha mencionado de una forma muy gráfica que existe una brecha entre el "mundo real" y "la red". Tampoco puedo estar de acuerdo con esto. Yo no diferencio entre "mundo real" y "red" como él hace. Entiendo que a lo que se refería es que quienes tienen puestos de responsabilidad en las empresas, muchas veces no ven que las nuevas generaciones se forman de forma diferente a como lo han hecho ellos.
Y esto es porque las tecnologías de acceso a la información y la comunicación están cambiando la realidad y las necesidades de la formación. Antes la formación se centraba en transmitir un conocimiento que sólo estaba al alcance de algunos. Actualmente el conocimiento está ahí, libremente accesible. Esto cambia cómo debe impartirse la formación. Los niños y jóvenes de hoy aprenden a obtener lo que buscan dentro de un mar de información, y muchas veces se ven desmotivados en la escuela/universidad porque el cuerpo docente no se ha adaptado.
No es una cuestión de brecha "mundo real" frente a "red" es una brecha entre generaciones.

En conclusión, ha sido un evento muy positivo, en el que han salido ideas muy interesantes y que ha logrado algo estupendo: ¡he vuelto a escribir después de casi dos meses!